Hace
un tiempo nos dejó físicamente, una persona entrañable y carismática, !su
nombre¡ qué mas da nosotras le llamábamos "amigo”.
Hacía doce años viniste del corazón de
la Villa, nada menos que de la Catedral de Santiago, a seguir ejerciendo tu
ministerio sacerdotal en un barrio populoso y obrero, pero rápidamente te
adaptaste a nuestras costumbres, y de "Sacerdote-feligrés", pasaste con
matricula de honor a "Sacerdote-Amigo".
A lo largo de estos años de estrecha
convivencia, conseguiste crear y mantener unos lazos de unión, amistad y cariño
dando lo mejor de ti mismo.
Eras jovial, alegre y sincero, en
nuestros momentos difíciles de duda, digamos luces y sombras, esperanza y
decepción, tú mi querido José Luis las
disipabas con una sonrisa comprensiva y confortadora, acompañada de esas
palabras justas de cordialidad y aliento, que eran tan gratificantes en nuestro estado de ánimo.
Querido “Amigo y Maestro” desempeñaste una extraordinaria labor en los grupos de "Vida Ascendente”, debido a digamos nuestra ignorancia en la interpretación de
los Textos Sagrados, tú nos instruías dándonos las explicaciones que
solicitábamos y enriquecían, eras un libro de sabiduría te recordamos con
tristeza y añoranza.
Cuando te despedías tras la convivencia
con nosotras decías "Si esta explicación les ha servido de algo, me alegro”.
Salmo 125 versículo
5-6
“Los
que en lágrimas siembran, cosechan entre cánticos”
“Van sí llorando, al llevar la semilla, más volverán cantando trayendo sus gavillas”.
Así fuiste mi buen amigo, con gozo a la
presencia del Señor,con las manos llenas
de los frutos conseguidos diciendo al Padre” aquí me tienes Señor, no he sido
un discípulo perezoso, te traigo ciento por uno”
Señora Andrea, sera por que en religión no estoy muy al corriente pues aun sintiéndome católica estoy alejada de las iglesias, quizás sea por eso, por lo que me ha sido difícil el leer este relato, no entendiendo muy bien el mensaje, como debiera, pues yo se que usted es muy profunda en todas sus publicaciones, este relato es un poco complejo, animo y adelante, Pilar
ResponderEliminarmi buena amiga Pilar,antes los sacerdotes estaban como un poco distantes,con este testimonio de cercanía,participamos más activamente en la comprensión de los textos sagrados, bien es verdad, que en Leonor me defino como creyente al servicio de los demás, es lo más gratificante
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