¡hola querido amigo! ¿Qué tal te encuentras? Pasito a pasito pero sin pausa.
Sigo tu evolución, mediante uno u otro conducto me han dicho textualmente (no hay que visitarle, pues se le molesta) yo digo la felicidad que siento al enviarte estas líneas no me la quita nadie, además (se) que dirás en un susurro "a mí también me gusta que me escribas".
Ahora viajemos juntos a un mundo de fantasía con la fábula" el flautista de hamelin" y su aleccionadora moraleja.
"llegó a aquel tranquilo lugar, una devastadora plaga de ratas, sembrando el pánico y desolación en sus habitantes....pero por el polvoriento camino acertó a pasar un hombre alto y flaco, tocando una armoniosa melodía, con una rudimentaria flauta...etc.
Los habitantes de Hamelin, al verse libres de aquel horror olvidaron su promesa, no cumpliendo la palabra empeñada con aquel personaje ¡que vete tú a saber de donde había llegado! Y en represalia, el hombre alto y flaco con su melodiosa música, se vengó dejando al tranquilo y bello pueblo sin niños.... (Y ahora doy la vuelta a la tortilla).
Erase una vez allá por mediados del siglo 20, hasta donde mi memoria puede alcanzar "existía una pequeña ciudad a orillas del Cantábrico, ubicada al norte de la península, ciudad fabril y minera de gentes llanas y trabajadoras, la atravesaba un río con unos pececillos parecidos a las lombrices decían los más cultivados que provenían del mar de los Sargazos y se llamaban" angulas" en fin sigo con mi relato.
En la periferia de la susodicha ciudad, proliferaban pequeños barrios marginales navajeros, carteristas etc. que sembraban el pánico entre sus habitantes.
Pero un buen día llegó a este barrio ¿su nombre? ¡ Que más da! Un hombre alto enjuto con una venerable barba (el flautista) y comenzó su ardua labor, conquistó, agrupó, unió, que conste que no portaba ningún instrumento musical, sus únicos recursos, amabilidad, austero cordial sincero, resumiendo un excelente orador, poniendo el corazón en sus palabras.
Tras muchos sinsabores, problemas, y demás llegó el momento de la cosecha, y muy fructífera" ciento x uno" llegó el momento de concluir la tarea a la cual se entregó en cuerpo y alma para llevarles" no" al río sino a un manantial de agua fresca y cristalina" agua viva, que quien bebiera de ella nunca tendría sed" todos se saciaron por eso digo" ciento x uno".
¿Qué pasó con el digamos flautista? Pagó muy caro su esfuerzo y afán por conseguir que aquel barrio marginal y humilde se convirtiera lo que es hoy modélico y agradecido.
Nuestro amado flautista de Recaldeberri...Rappel nosotros sí cumplimos, para que tu esfuerzo y sacrificio, se vean recompensados" ya sabes ciento x uno"
ANDREA CERRAR AQUÍ
Mi querida amiga ya no que mas decirle, pues me encanta su bloc, con cada una de sus publicaciones se mejora, Jacin
ResponderEliminarMe va a ayudar entonces para que me de su hija el numero de teléfono, Gabi
ResponderEliminaramigo jacinto, cada día intento superarme, lo cual me anima a seguir con comentarios como los suyos
ResponderEliminarcontinúe con su interés en mi bloc, y más adelante veremos qué puedo hacer.
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