EL ARTE DEL ABANICO


EL ARTE DEL ABANICO

Amalia era una mujer alta y enjuta de unos 35 años, en aquella época esa edad significaba "ser mayor", fina educada y distinguida, como si dijéramos "toda una dama" aunque elegante más por ella misma que por su vestimenta, se sospechaba que no era de posición, tal vez venida a menos.
Cuando paseaba por los jardines de su pequeña ciudad, todas las miradas recorrían su espléndida figura, los caballeros con admiración y deseo, las damas también con cierta envidia ya que ella no necesitaba de grandes ropas ni complementos, para ser la mujer más elegante del paseo. Pero lo que más destacaba de Amalia, era su saber hacer con el abanico, ¡qué movimiento de muñeca!, cada posición tenía su significado, aceptar una cita posterior, compromiso, desdén, insinuación.......¡cómo cubría su rubor cuando algún galán la miraba con cierta insistencia!, ella con disimulo observaba todo lo que acontecía a su alrededor, a través de las varillas de su nacarado abanico.
"Todo un arte en la impecable Amalia"                 

Andrea


No hay comentarios:

Publicar un comentario

CON LOS COMENTARIOS YO CONSTRUYO ¿Y TÚ? "ANDREA"